8 SAT: “Potenciando el Hidrógeno verde con tecnologías digitales”

En los últimos años, mucho se ha hablado de cuál es el camino a seguir para reducir las emisiones de CO2 en el mundo y, en este sentido, la descarbonización se presenta como la gran alternativa para lograr este objetivo. Por lo mismo es que hoy, se hace necesaria una transición energética que deje de lado los combustibles fósiles y apueste por las energías renovables. 

La clave para lograr esta descarbonización está en el hidrógeno verde; y ese fue el tema de la quinta sesión del 8 SAT: “Potenciando el Hidrógeno verde con tecnologías digitales”, donde destacados invitados conversaron sobre las oportunidades y dificultades que tiene Chile en esta materia. 

Renato Sepúlveda, presidente de 8 SAT fue en encargado de iniciar la conversación.“Por varias décadas, los seres humanos hemos dependido de los combustibles fósiles para calefaccionarnos, movilizarnos y obtener productos químicos de alto valor, entre otras muchas aplicaciones, pero el efecto de estos combustibles en la atmósfera y la constante innovación con las energías renovables han hecho que este escenario esté cambiando con una rapidez que hasta hace poco tiempo era muy difícil de imaginar”, señaló.

Asunción Borrás, vicepresidente de desarrollo de negocios de hidrógeno verde explicó que entre los principales desafíos para lograr una industria potente, es necesario “potenciar la industria local ya que es importante que tengamos demanda. Es importante comenzar por la creación de la demanda local, siempre con vista a un futuro desarrollo de mercado”.

Además agregó: “Actualmente, una de las mayores brechas que tenemos es la competitividad. El precio del hidrógeno depende en su mayor parte del precio de la electricidad y el costo de los equipos”. 

La transición energética significa una enorme oportunidad para la industria minera y Chile tiene las condiciones más favorables para producir hidrógeno verde. Así lo explicó Xavier Constantini, senior partner en McKinsey & Company: “Chile tiene los mejores recursos para energía renovable en el mundo. El sol y viento de Atacama es el mejor que cualquier otro lugar del mundo y esa ventaja natural nos da una ventaja competitiva potente”. 

Desde McKinsey & Company estiman que el mercado en el cual Chile puede competir con ventaja o a la par con otros países, va a ser del orden de $20 a 50 mil millones de dólares en 2030; y entre $105 y $175 mil millones de dólares en 2040. “Si Chile lo hace bien, podría obtener una buena parte de este mercado y podría crear una industria tan grande como la minería de aquí a 20 años”, comentó Xavier Constantini. 

La jefa del departamento de Hidrocarburos, María de los Ángeles Valenzuela explicó que desde el Ministerio de Energía “estamos tratando de hacer una regulación que no limite a la Industria, que sea lo más universal posible, que no cierre la regulación a otras tecnologías. Y en este proceso, es importante para nosotros la participación de empresas que tienen desarrollo de la industria del hidrógeno, porque ellos nos entregan ciertos inputs que nos ayudan a nuestra regulación”. 

Dar el salto a la descarbonización es necesaria en todos los sectores: en la generación de electricidad,  la calefacción, y como combustible para los vehículos. A pesar de todas las ventajas que esta transición implica,  aún hay industrias que presentan dificultades. José Ignacio Galindo, presidente & CEO de Alset manifestó que “es importante salir de la mentalidad petrolera. La economía del hidrógeno y la gran oportunidad de Chile es que tiene una industria minera muy avanzada y esto nos permite crear una industria de hidrógeno de clase mundial”. 

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