Falta de competencia y acceso a capital han atrasado la generación de unicornios en Chile

Análisis del ESE Business School reveló que en el país todavía no hay un ecosistema de innovación para permitir el desarrollo de startups.
Aunque en el último tiempo han surgido en Chile unicornios —startups que logran una valorización superior a los US$ 1.000 millones— como Cornershop y NotCo, el país todavía está lejos en comparación con el resto del mundo. Así lo aseguró un análisis del ESE Business School de la Universidad de Los Andes, que indicó que los países del continente están atrasados en el desarrollo de estas startups respecto a otros como Israel o Inglaterra. Según el documento, en el caso de Chile esto se debe a los menores niveles de desarrollo financiero y falta de competencia. ‘La verdad es que los incentivos a cambiar el modelo a reinventarse permanentemente son bastante bajos si es que tú no enfrentas mucha competencia, y eso es algo que ha estado al debe en Chile’, explicó el profesor titular de la Dirección de Finanzas del ESE Business School, Matías Braun.

Dentro de esto, el académico también destacó que otra barrera que impide que las empresas nuevas puedan desarrollarse es que las firmas tradicionales se sienten amenazadas por estas compañías más innovadoras. ‘Los actores establecidos son muy reticentes a dejar entrar a estos actores nuevos que efectivamente los están desafiando’, sostuvo. Por otro lado, Braun agregó que, aunque estén las ideas y las ganas, un mercado financiero poco desarrollado no permite que se lleven a cabo los proyectos. De hecho, el académico afirmó que este es un factor fundamental que explica por qué la mayoría de las startups tienen que ir a otros países para desarrollar sus iniciativas. ‘En nuestro país los mercados de capitales están bien concentrados en inversionistas institucionales, que por regulación no pueden financiar este tipo de proyectos, por lo tanto el único capital disponible son financistas privados de venture capital que en Chile no se han desarrollado mucho’, sostuvo. ‘El financiamiento requiere una relación experta con el financista.

Por eso la mayoría se tiene que ir a Silicon Valley, porque tiene que estar físicamente en el mismo lugar y todos los venture capital están allá’, agregó. Para solucionar esto, el académico propuso la posibilidad de que los inversionistas institucionales como las AFP puedan invertir en este tipo de emprendimientos. ‘Siempre con la regulación debida y con los resguardos correspondientes’, dijo. El estudio indica que además hay otras variables en el país que hacen no aprovechar todo el potencial que pueden tener las startups. Braun señaló que otro factor que incide en este retraso es el tema del capital humano. ‘Tenemos un sistema que no está entregando las competencias y las capacidades que se requieren para el futuro. Tenemos una enseñanza superior que es muy profesionalizante y no te lleva a ampliar la mente y pensar fuera de la caja, entonces el capital humano no ha sido muy apropiado a lo que estos nuevos tiempos necesitan’, aseguró.

Braun puso como un ejemplo a seguir el caso de Israel, país que cuenta con un buen ecosistema para generar unicornios y que demuestra que su tamaño no es una razón que impida desarrollar emprendimientos que pueden llegar a esa categoría. Demuestra que un buen ecosistema de innovación permite desarrollar unicornios. ‘No tiene por qué ser una innovación solamente vendible o aplicable en el país. Está el caso de Waze, que nació en Israel y funciona en todo el mundo. Entonces el tema de la escala no tiene especial significancia’, manifestó. Braun fue crítico tanto con el sector público como privado. ‘Ninguno ha invertido en este tema y casi no hay ninguna interacción entre los dos para desarrollar estos emprendimientos. Hay algunos instrumentos que no han dado el resultado que cabría esperar, grosso modo. Uno se pregunta, ¿qué es lo que hace Chile en innovación y desarrollo? Nada’, dijo.

Volver arriba