Inversión en construcción de data centers y redes de fibra óptica asciende a US$ 1.060 millones

Se estima que Chile cuenta con entre 10 y 15 de estos megaespacios físicos destinados al almacenamiento de grandes volúmenes de datos, y la cifra está creciendo con velocidad, de la mano de la geografía del país, su estabilidad y su conectividad digital. Se trata de inversiones estratégicas. ‘Si queremos entregar servicios de calidad o iniciar y hacer crecer las industrias incipientes, este tipo de infraestructura es clave’, afirman en el Gobierno.

En los últimos años, grandes empresas como Google, Claro, Huawei, Entel, Gtd, Sonda e incluso el Banco Central de Chile han decidido instalar su propio centro de datos en el país, y la lista no para de crecer. Sin ir muy lejos, en los últimos días la gigante estadounidense Oracle decidió sumarse y escogió al país para su propio data center.

La tendencia es clara. Según un catastro elaborado por la oficina de Gestión de Proyectos Sustentables (GPS) del Ministerio de Economía, son once los nuevos proyectos de data centers (sin contar el de Oracle) y conectividad de fibra óptica que están en fase de inversión previa, construcción o recién operando en tierras nacionales. En total, el país está recibiendo una inversión de más de US$ 1.060 millones por estas 11 iniciativas.

Para el jefe de unidad de Economía del Futuro del Ministerio de Economía, Julio Pertuzé, que las grandes empresas elijan a Chile como centro para estas operaciones es una buena noticia. ‘Es una habilitante para lo que puede ser la economía digital a futuro y no solamente eso. Estas son inversiones que quedan en el país y que generan empleo, sobre todo de personas con altas capacidades técnicas’.

Pertuzé añade que, aunque estos centros no son intensivos en mano de obra, sí requieren trabajadores altamente calificados en áreas como ciberseguridad e informática. Su aumento también puede contribuir a generar incentivos a que otras empresas que requieran usar grandes volúmenes de datos piensen en el país. ‘Si Chile quiere entregar servicios de calidad o iniciar y hacer crecer las industrias incipientes, este tipo de infraestructura es clave para lograrlo’, asegura.

Un destino atractivo dentro de Latinoamérica

Un data center es un espacio físico de gran tamaño que aloja sistemas informáticos para que puedan procesar, servir y almacenar grandes volúmenes de datos de una organización. Un servicio que está creciendo, a raíz de la penetración de la llamada ‘nube’: las empresas, que antes preferían tener sus datos almacenados en sus propios servidores, están prefiriendo guardarlos en la ‘nube’ y los data centers son la infraestructura que permite que esta exista.

En Chile, según estima la empresa de tecnología Unisys, hay entre 10 y 15 centros de datos y el número está en aumento.

Según Thierry de Saint Pierre, presidente de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información (ACTI), en los últimos años el crecimiento de los data centers ha sido exponencial: ‘Según las proyecciones de la corporación internacional de data (IDC), la superficie de sala blanca en Chile aumentará 8,2% en 2020, pasando de 38.840 a 42.040 metros cuadrados. La principal inversión es de empresas extranjeras, que ven en Chile un mercado muy atractivo para este tipo de servicios’.

A su juicio, el factor clave para esta expansión es la transformación digital que vivimos. ‘Hay necesidad de mantener y acceder a grandes volúmenes de información, en forma segura y siempre disponible. De acuerdo al Foro Económico Mundial, al 2022, el 60% del PIB mundial será digital y, en este contexto, las empresas están tomando las medidas para adaptar la operación de sus negocios a los nuevos desafíos que representa la economía 4.0’, asegura.

La infraestructura digital y conectividad de fibra óptica, sumadas a la estabilidad económica, han contribuido a que Chile esté convirtiéndose en un hub sudamericano en materia de manejo de datos. Así lo explica Eduardo Almeida, vicepresidente y gerente general de Unisys para América Latina.

‘Desde el tema fiscal y los impuestos, se permite que las empresas de este tipo se instalen acá y su estabilidad hace que se pueda crear un plan de negocios con pilares a largo plazo. Su ubicación, estabilidad y conectividad también ayuda. Cualquier persona que quiera invertir en un país latinoamericano, no tiene cómo no considerar a Chile como una apuesta estratégica. Está de moda también ponerlos acá gracias a su libertad económica. El país se ha ganado las credenciales para seguir creciendo en esta tecnología en los próximos años’, detalla.

El factor ecológico

El fuerte crecimiento de las energías renovables no convencionales y las nuevas líneas de transmisión que permiten llevar esa electricidad a gran parte del país también han sido factores clave. ‘Los data centers son súper intensivos en energía y la mayoría de las empresas quieren disminuir su huella de carbono, como Google, por ejemplo. Entonces, si somos capaces de construir estas estructuras y abastecerlas con energía limpia, seguiremos siendo una comunidad pujante en el uso intensivo de esta tecnología y seremos elegidos como una expansión de las grandes empresas dentro de Latinoamérica’, afirma Pertuzé.

De hecho, Google acaba de cerrar un acuerdo con AES Gener para que esta compañía le suministre energías renovables para sus data centers de Quilicura durante 14 años. La firma —filial de Alphabet— anunció en julio que invertirá US$ 200 millones para desarrollar un nuevo centro en Cerrillos, que se suman a los US$ 140 millones para ampliar el de Quilicura y a los US$ 150 millones que costó la fibra óptica que está en funcionamiento entre Valparaíso y California.

‘El país ha ofrecido una combinación ideal de elementos que contribuyen a que sea energéticamente eficiente’, afirma Alejandra Bonati, gerenta de Comunicaciones de Google Chile.

Buscando reducir la demanda de energía que requieren, algunas empresas han mirado hacia el sur del país, donde el clima ayuda a refrigerar naturalmente los equipos. Para el crecimiento de ese polo, la fibra óptica austral será un factor decisivo.

El gran desafío

Implementar un centro de datos que estuviera cerca de los clientes fue la razón de Claro, filial de la empresa mexicana América Móvil, para invertir en el país: hoy cuenta con un data center en Colina y construirá cable de fibra óptica Pacífico Sur. ‘El gran desafío es que estos centros tienen que, además de almacenar, ser capaces de aplicar análisis y conocimiento de esa data para una buena toma de decisiones. Porque es innegable, los datos se están convirtiendo en el insumo clave para las empresas’, afirma Francisco Guzmán, director de Claro Empresas.

Pero no solamente extranjeros invierten en estos centros. La empresa chilena Sonda tiene dos grandes data centers en Chile, el corazón de los servicios que ofrecen. El primero está en su edificio corporativo en Teatinos 500; el segundo, de mayor tamaño, se ubica en Quilicura y actualmente está en pleno proceso de expansión.

Según Heidy Bauer, gerenta regional de Servicios de Data Center y Cloud de la empresa, los desafíos son múltiples ya que, como otros centros, además de las consideraciones de diseño, tiene que haber cuidado con el medio ambiente. ‘La construcción de este tipo de servicio es una obra de ingeniería mayor y tiene que ser tolerante a fallas, y cuidar a su vez al medio ambiente, tener alta eficiencia y utilizar energías renovables. Hoy los servicios en nube, big data y los dispositivos asociados al internet de las cosas deben ser recopilados, almacenados y procesados de forma eficiente y sustentable’, asegura.

Recuadro

‘Debemos ser capaces de construir estos data centers y abastecerlos con energía limpia’.
Alejandra Bonati
Gerenta de Comunicaciones de Google Chile’Los datos se están convirtiendo en el insumo clave para las empresas’.
Francisco Guzmán
Director de Claro Empresas

‘Los datos deben ser recopilados, almacenados y procesados de forma eficiente y sustentable’.
Heidy Bauer
Gerenta regional Servicios Data Center de Sonda

Según explica Julio Pertuzé, del Ministerio de Economía, los data centers demandan trabajadores altamente calificados, requieren energía de forma intensiva e involucran elementos de punta en seguridad informática y antisísmica.

Fuente: Cuerpo Innovación – El Mercurio.

Volver arriba