Niñas en TIC: el desafío en medio de la Transformación Digital

La baja presencia de mujeres en áreas TI es preocupante. Para enfrentar este desafío, los expertos consideran que es clave hacer un esfuerzo desde la etapa escolar hasta la laboral, de modo de avanzar en un capital humano especializado en tecnología.
“Desde la niñez, se transmiten roles de género que impulsa a las mujeres a acercarse a determinadas áreas”, dice Andrea Fuenzalida, Business Developer Manager de Laboratoria, añadiendo que esta práctica ha tenido como efecto que ellas no se involucren mayoritariamente en carreras de ciencia y tecnología. Según un estudio de la Comisión Europea sobre la mujer en el sector digital, solo 24 mujeres de cada uno se gradúan en estudios TIC; y, de ellas, solo seis trabajan en el sector tecnológico, “donde hoy más que nunca se requiere de profesionales”, dicen desde la mesa de trabajo “Mujeres & Tecnología”, de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información (ACTI).

Pese a las preocupantes cifras, las mujeres aportan habilidades comunicacionales y movilizadoras, generando espacios más colaborativos, algo especialmente importante para obtener los resultados necesarios en el área tecnológica, opina Karem Reich, subgerente de Selección y Atracción de Talentos en Entel, enfatizando que la tecnología no tiene género.

En la misma línea, Angélica Rebolledo, gerente de Grandes Cuentas TI de Randstad, acota que ellas también fomentan resolución de problemas, innovación y productividad. Por eso, considera que limitar el acceso de la mujer a posiciones ligadas a ciencias y tecnología “no solo fomenta la brecha, sino que cuesta dinero a las economías de Chile y la región al perderse miradas y perspectivas valiosas”.

Pero, ¿por qué se involucran en menor medida en el área? Principalmente, por un tema cultural, que ha fomentado la creencia de que las mujeres son ajenas al mundo científico y tecnológicos o, incluso, “poco capaces de desenvolverse en él”, observa Rebolledo, considerando que esta afirmación ha perdido peso con el tiempo y ellas se están insertando en el sector, no solo en posiciones técnicas y profesionales, “sino que también en cargos estratégicos, dejando de manifiesto su gran capacidad y potencial en la industria”.

Capacitación temprana, La clave

Con la pandemia, la transformación digital se adelantó, impulsando el crecimiento de las áreas de TI, que cada vez requieren más profesionales. Según Andrea Fuenzalida, de Laboratoria, en Chile existe una brecha de más de 19 mil vacantes en áreas de desarrollo, cloud, diseño de experiencia de usuario y Big Data, y “se espera que esta necesidad siga aumentando en el tiempo”.

En ese sentido, es importante que las organizaciones incorporen la mirada femenina en la creación de sus servicios y productos digitales para que sean pertinentes “y no dejen fuera al 50% del mundo, las mujeres”, puntualiza Catalina Araya, directora de Educación de Fundación País Digital (FPD).

Por otro lado, la baja presencia de ellas implica que existan pocos referentes y modelos para mujeres, jóvenes y niñas que quieran incursionar en el área. Por esto, “es relevante visibilizar estas problemáticas y el impacto significativo que están generando las mujeres en la industria digital”, agrega Fuenzalida.

Para acortar las brechas de género es necesario avanzar en la “integración equitativa y temprana del pensamiento computacional y la programación en las aulas, de manera tal de no segmentar por intereses o estereotipos”, observa Araya.

Idealmente, continúa, este proceso debería iniciarse en la enseñanza prebásica, de modo de incentivar desde los primeros aprendizajes el interés por los conocimientos que requiere el área TIC . “Comenzar tempranamente a formar capital humano avanzado con un enfoque de género, implica un tremendo paso en la reducción de la brecha a través de la facilitación de la transferencia de conocimientos a la industria y la generación de nuevas oportunidades laborales que serán altamente demandadas en los próximos años”.

Programas en apoyo

Impulsar nuevos profesionales que sean capaces de manejar las nuevas habilidades del siglo XXI, es el mayor desafío para acortar la brecha y para hacerse cargo del déficit que existe en esta área. FPD tiene el programa Beebot -desarrollado junto a la Subsecretaría de Educación Parvularia-, donde una abeja robot ayuda a estimular el pensamiento computacional y de programación en colegios.
Por su parte, Laboratoria cuenta con un programa de Bootcamp que les permite a las mujeres que así lo quieran, dar un giro profesional y entrar al mundo de la tecnología a través de habilidades técnicas y socioemocionales que les permitan iniciar y desarrollar esta carrera.

Nota: DFMas
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